Wednesday, November 22, 2006

Victoria.

Se vino la mañana tan fría,
tan llena de olores sureños,
y la niebla la acompaña,
en dulce melodía de sol soñoliento y cafe desteñido,
que calma , que ganas de salir a volar por este espacio,
tan nuestro tan suplicante de cantores juveniles,
de soledades domingueras,
de pueblo viejo y tranquilo,
busco entre tus calles mi vocación de maestro,
alla se ve la universidad, sembradora de sueños,
su edificio estampado reluce a la luz del astro dorado.

Nos movemos rapido,
el verde de tus campos me alienta, me conmueve,
la gente silenciosa baja del bus,
algunos te miran y esbozan una sonrisa,
que mas que mueca parece,
un retrato confidente,
aletargado, vacio y desesperado,
de la gente desconocida.

Victoria te había soñado,
con otros dibujos, no con la prisa del capitalino,
con esteras de totora quizas,
con gusto a pan amasado,
con la recepción afectiva,
pero debo conformarme,
con esta espada contra el estres,
de la ciudad egoísta,
que conocí dormida ,
en los brazos de esta neblina matinal.

No comments: