Magicamente la tarde se ha muerto con espacios rojizos,
con leve frìo de espera, de calma ,
de corrientes calles donde la luz se esconde,
donde el trafico lleva los ultimos vestigios,
de este dìa.
Y se ha venido enorme este manto oscuro,
como el alivio del condenado que tiene un dìa mas,
como el cansancio de un estudiante,
que solo quiere una cama para dormir.
Desesperadamente busquè trozos de luz del dìa,
es enfermizo este deseo que lleguen las tinieblas,
con sus fantasmas particulares,
irrespetuosos y vulgares ,
que todo lo quieren saber.
Elevado a la posicion de ser humano,
que tiene rabia o alegrìa,
sin importar el momento,
salgo al patio de esta nostalgia,
miro este cielo limpio,
cargado de estrellas,
que no basta con verlas,
es bueno gozarlas,
me quedo allì estacionado,
me lleva esta noche como otras mil,
soy otra alma mas en pena,
ni siquiera puedo verme.
Wednesday, May 23, 2007
Saturday, May 19, 2007
Un tango para Alfredo.
Soy ese compas de bandoneones y milongas,
de llevarte con el ritmo de este baile tan sensual,
soy ese abrazo a quemarropa pa sentirte ,
pa tenerte y retenerte juntoa a mi,
y gozar la dicha de la musica porteña maleva,
con los viejos y el nostalgico violin,
esa voz quiere recordarme cuanto la extrañas,
cuanto la amabas,
por que no la puedes olvidar,
y yo solo te observo como tocas ese piano,
y me emociona esa interpretaciòn tan especial,
que me eleva en la pasiòn acostumbrada y varonil,
tomo tu mano y avanzamos por la pista,
este climax de instrumentos se apronta a emerger,
y en este busca lleno de esperanzas,
de esta vieja cumparsita,
la medallita de la suerte,
me ha dado tres minutos de nostalgia.
Querido Alfredo este tango es para tì,
viejo rincon de tantos,
farolito de esa calle, del cuartito azul,
me voy cantando hasta mi casa.
de llevarte con el ritmo de este baile tan sensual,
soy ese abrazo a quemarropa pa sentirte ,
pa tenerte y retenerte juntoa a mi,
y gozar la dicha de la musica porteña maleva,
con los viejos y el nostalgico violin,
esa voz quiere recordarme cuanto la extrañas,
cuanto la amabas,
por que no la puedes olvidar,
y yo solo te observo como tocas ese piano,
y me emociona esa interpretaciòn tan especial,
que me eleva en la pasiòn acostumbrada y varonil,
tomo tu mano y avanzamos por la pista,
este climax de instrumentos se apronta a emerger,
y en este busca lleno de esperanzas,
de esta vieja cumparsita,
la medallita de la suerte,
me ha dado tres minutos de nostalgia.
Querido Alfredo este tango es para tì,
viejo rincon de tantos,
farolito de esa calle, del cuartito azul,
me voy cantando hasta mi casa.
Saturday, May 12, 2007
Madre del camino.
Escondido detras de ese delantal,
con la angustia de una maldad,
encerrada en esos pequeños pensamientos,
que volvìa terrible el encuentro,
supremo , de nervio y musculo tenso,
con ese hombre tan grande.
Asì estaba yo en ese momento de mi tiempo,
en ese claustro confinado de la ignorancia y la espera,
de verme convertido en hombre.
Te recuerdo con ejemplos de vida, madre,
nunca tanta fantasìa, mas bien echos reales,
que forjaron mi caracter.
Largas horas te escuchaba,
tu tejias o hilbanabas una costura eterna,
las agujas sudaban de tanto coser,
pero tus manos blancas nunca perdieron el color.
Aun en el momento de partir,
te conservaste digna,
crucial, tormentosa, femenina,
con las fuerza incomprendida,
de leona herida de muerte,
de rebeldia de pensar,
que alguien quedaba solo,
que ese hijo tuyo aun era un niño,
que de porte es mas grande,
pero su corazòn es sensible.
Madre, amor esperame en el camino,
llevarè una flor, una rosa blanca,
para perfumar el entorno,
en que descansas al fin.
con la angustia de una maldad,
encerrada en esos pequeños pensamientos,
que volvìa terrible el encuentro,
supremo , de nervio y musculo tenso,
con ese hombre tan grande.
Asì estaba yo en ese momento de mi tiempo,
en ese claustro confinado de la ignorancia y la espera,
de verme convertido en hombre.
Te recuerdo con ejemplos de vida, madre,
nunca tanta fantasìa, mas bien echos reales,
que forjaron mi caracter.
Largas horas te escuchaba,
tu tejias o hilbanabas una costura eterna,
las agujas sudaban de tanto coser,
pero tus manos blancas nunca perdieron el color.
Aun en el momento de partir,
te conservaste digna,
crucial, tormentosa, femenina,
con las fuerza incomprendida,
de leona herida de muerte,
de rebeldia de pensar,
que alguien quedaba solo,
que ese hijo tuyo aun era un niño,
que de porte es mas grande,
pero su corazòn es sensible.
Madre, amor esperame en el camino,
llevarè una flor, una rosa blanca,
para perfumar el entorno,
en que descansas al fin.
Thursday, May 03, 2007
Desde aquí
todo se ha convertido,
en una triste melodía de otoño,
donde no es necesario desear el invierno,
mas bien el esta ya aquí,
entre mis pensamientos,
guardo el recuerdo de otros veranos que me dejaron huella.
Abrigo el deseo de olvidarte,
de no sentir mas nada,
de no verme reflejado en el espejo de tus ojos,
pero quien quisiera borrarte con un pañuelo,
o con el desprecio de una mirada de soslayo.
en una triste melodía de otoño,
donde no es necesario desear el invierno,
mas bien el esta ya aquí,
entre mis pensamientos,
guardo el recuerdo de otros veranos que me dejaron huella.
Abrigo el deseo de olvidarte,
de no sentir mas nada,
de no verme reflejado en el espejo de tus ojos,
pero quien quisiera borrarte con un pañuelo,
o con el desprecio de una mirada de soslayo.
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