Resulta que no me he dejado nada,
que los días han pasado y no me ha importado,
que se fue otra Navidad y la deje pasar,
tontamente como si nada,
como cuando miraba las gaviotas volar de niño pequeño...
Ni siquiera he leído algún pasaje
de ese libro que duerme al lado de mi cama,
que me tienta de tomarlo cada noche,
que le cuento la misma historia repetida:
Mañana sí, mañana si te leeré ...
Y ahora que respiro,
que por fin me desahogo de tantos bocinazos,
siento que se agota ,
lo mas preciado que tengo,
mi tiempo, mi hermoso tiempo...